La historia de los Congresos de Flora Nativa de Chile (CNFN) comienza en el año 2008, después que un grupo de profesionales del sector académico y del mundo privado, tuviéramos la oportunidad de asistir a congresos similares en Brisbane, Australia (2005) y en Córdoba, Argentina (2007).
Y así surgió la inquietud: ¿Por qué no organizar congresos sobre nuestra flora nativa chilena? Rápidamente pasamos de la duda a la acción, y el deseo se transformó en desafío.
Nuestro sueño era generar una instancia de encuentro, de vinculación y diálogo entre los diversos actores nacionales relacionados con nuestra flora, académicos, investigadores, empresarios, emprendedores, estudiantes, naturalistas, estudiosos o simplemente amantes de la botánica.
Fue así como formamos el Comité Fundador, integrado por Eduardo Olate y Constanza Sepúlveda, en representación de la Facultad de Agronomía e Ingeniería Forestal de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Flavia Schiappacasse de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Talca y Mónica Musalem en representación del Vivero Pumahuida.
Tocamos la puerta de distintas instituciones: SAG, ODEPA, la en ese entonces CONAMA, y contactamos a profesores, distintas universidades y tantos otros. Todos nos escucharon con atención y nos apoyaron, a pesar que no nos conocían, y que llegábamos a proponerles algo que, para la época, era una “idea loca”.
Y así, en 2008, se realizó el “Primer Congreso Nacional de Flora Nativa”, una experiencia exitosa en todo sentido, donde se generó una oportunidad de encuentro y diálogo entre diversos actores del medio nacional relacionados con la Flora Nativa. Ese congreso fue el punto de partida de una iniciativa que ha continuado creciendo y enriqueciéndose con los años y con el interés de nuevos investigadores, instituciones y empresas que fueron identificándose con el espíritu de este evento, y que nos han apoyado con su activa participación.

Han pasado 11 años desde la primera versión y la motivación por mantener esta iniciativa sigue intacta. Nuevas generaciones de estudiantes, profesionales, emprendedores, artistas, viveristas e investigadores se han acercado al mundo de la flora nativa, haciendo crecer a esta gran familia dedicada a descubrir, valorar y cuidar el hermoso patrimonio genético de nuestro país.
Este año 2019 conformamos un Consejo Asesor, con cuatro consejeros de diversos ámbitos dentro del mundo de la flora nativa. Nos movió el deseo que la vida de esta maravillosa iniciativa no dependa de determinadas personas, sino que se abra la creatividad e intereses de las nuevas generaciones.
Cada versión ha ofrecido una mirada distinta, dependiendo del ecosistema local. En la Región de Coquimbo, por ejemplo, el congreso destacó el rol del bosque esclerófilo y las especies endémicas del matorral costero. En Talca, el foco estuvo puesto en la sustitución de los ambientes naturales, la catastrófica temporada de incendios forestales del verano de 2017 y los esfuerzos por proteger, recuperar y restaurar el bosque nativo.
Cada versión incluye espacio para charlas magistrales, ponencias científicas, talleres prácticos, exposiciones de plantas vivas, salidas a terreno, y ferias de productos vinculados a la flora nativa. De este modo, se busca no solo compartir conocimiento, sino expandir las miradas en torno a nuestro rico patrimonio vegetal.

